sábado, 12 de julio de 2008

Los niños imitan lo que ven en su mundo











Cuando niños, jugamos a ser grandes, sin duda vemos la vida color de rosa, pero al paso del tiempo no logramos verla tan hermosa, es allí donde algo hermoso se rompe, la llamada INOCENCIA y comienza una nueva etapa de maduración interna, cambios físicos, emocionales y psicológicos.

A nuestro alrededor observamos personas llenas de problemas, odio, orgullo, vanidad, en la televisión vemos que con las armas con las cuales jugabamos de niño se mata a la gente y que las muñecas las usan para traficar droga...y surge una gran interrogante ¿dónde se quedo nuestro mundo infantil?, ¿en qué etapa de ese mundo se quedó la inocencia?, sin duda quisiéramos regresar en el tiempo y tal vez quedarnos allí y jugar solamente a ser grandes y no crecer, pero nuestra realidad es estar inmersos en un mundo que día a día convulsiona a gritos a causa de tanta maldad. Algunos se preguntarán ¿habrá esperanza?, la respuesta está en nosotros mismos, en el anhelar un cambio radical de mente y actitud no meras palabras sino realidad, es decir, que nuestra conducta impacte vidas y a su vez nuevas generaciones surjan de este mover con nuevos pensamientos, jóvenes con ideales, proyecciones por una vida mejor quizás con los mismo problemas pero con ESPERANZA,FE Y PAZ, íntegros de mente y cuerpo, niños autónomos camino hacia la vida del saber pero con herramientas sólidas y firmes para enfrentar la vida que sepan decir NO a las cosas que dañan su cuerpo, alma y mente.

Todo lo anterior puede parecer imposible a nuestro razonamiento humano, pero es posible si nos dejamos llevar por una mente superior, con inteligencia sin igual, que nos conduzca en amor y nos corrija cuando nos equivoquemos demostrándonos que dependemos de EL.
Ese ser infinitamente poderoso, capaz de saber hasta los pensamientos más íntimos de nuestra mente... tal vez creas no haberlo visto...¡espera, detente! y observa a tu alrededor sí allí está en la sonrisa de un niño, en el amor de una madre, una flor al nacer, la lluvia que cae sobre la faz de la tierra, en el mar que sublime baña nuestras costas... y sí aún no logras verlo o sentirlo, es momento de buscarlo; porque el anhela vivir dentro de tí y brindarte "LA PAZ PERFECTA AÚN EN MEDIO DEL DOLOR".


  • Buscad a Jéhova mientras puede ser hallado, llamadle en tanto está cercano. (Isaías 55:6)

2 comentarios:

Boris González dijo...

Ojalá nunca creciéramos en maldad. Pero lo hacemos. Por ese mismo motivo Jesús nos sugirió que fuéramos como ellos y ahora que uno es grande con sus luchas y todo, es lo mejor que uno podría desear. Saludos.

Jeannette Téllez dijo...

mmmmm... desgraciadamente estamos viendo día a día la competitividad de la vida moderna, los malos sentimientos, el materialismo, como si eso te diera felicidad... por eso hay que buscar la paz interior y la fé.